AGUJERO NEGRO
¿Por qué renunció Bazán a su pretendida candidatura? ¿Se quedó sin respaldo?
Por: Arturo Moreno Carrera
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Cuando el domingo pasado (12 de enero 2014) un amigo e informante me adelantó que Víctor Bazán Rodríguez, el alcalde actual, no postularía a las Municipales este año, no le creí. Pese a que reconozco su valía en conocimiento de la política local, estimé –craso error– que era una “pachotada”, un disparate.
Bazán se la juega como sea, pensé. El interés que se disputa es enorme, para que deje de postular e intentar mantenerse en el sillón de Luis Colán. Si el haber asumido el cargo edil cambió totalmente su vida, cómo puede querer dejar la teta si se vienen cuatro años más con proyectos de obras millonarias, me dije.
Es más, en su precipitada “alianza” con Ricardo Chavarría Oria y su posterior especulada “anexión” al grupo político del titular del gobierno regional de Lima Provincias, Javier Alvarado Gonzales del Valle, quedaba demostrado su apetencia voraz, pero siempre sin valores ni compañerismo. Únicamente quería un artilugio que asegurase su lanzamiento al ruedo. Y si es con apoyo, económico y arrastre de votos, mucho mejor. Y verdaderamente, Bazán, en esa posibilidad, es un candidato con potencia, pero no demuestra que pueda capturar al electorado huaralino en su afán de seguir en el cargo.
Entonces, cómo pensar (me remonto a aquel día domingo 12) que no postularía.
Pero el lunes 13 recibí otra clarinada de un amigo que mucho tiempo atrás cultivé. Luego del correspondiente intercambio de saludos e inquisiciones sobre la vida personal me espetó –¿coincidencia?– que Huaral no tendría a Bazán como alcalde el 2015. Escudriñé, curioso, periodista al fin, qué me quería decir con aquello. ¿Será vacado y sancionado con inhabilitación? Puede ser, pero ahorita sería especular. ¿Nadie le dará cabida para que candidatee? No creo, siempre hay un roto para un descocido. ¿Qué sabes entonces? le pregunté.
Lógicamente, pensar en su ausencia era, a ese día, ilógico. Salvo, repito, que el JNE lo vaque y lo inhabilite, o que lo metan preso, o que se quede sin bastión electoral. A ese lunes, casi todos o todos los vecinos huaralinos considerábamos que Bazán sería un aspirante de fuerza. Mucho más cuando estaba anunciado entre sus seguidores –un grupo mayoritariamente juvenil que se hace llamar Cambia Huaral– la incorporación e instalación de bases políticas en el distrito capital y la captación de firmas para inscribir dicho grupo como movimiento político.
Tal vez me faltó leer más entre líneas o escarbar más entre los recovecos del mensaje escondido. Ese mismo lunes 13, un grupo de jóvenes se le acercó a reclamar recursos justamente para financiar pasajes e ir a los lugares apartados de la ciudad en pos de firmas. Ya estaba fallando la logística, algo que en días o semanas anteriores no sucedía. Sus varios hombres de confianza absoluta –algunos que son funcionarios y otros que dicen no estar en la municipalidad, pero que paran en ella todo el día y la noche. No se sabe de qué viven.– Él se molestó ante la petición y dijo que hablaría con los responsables. Dio a entender que el asunto continuaba a ritmo sostenido.
De pronto, el martes 14 por la noche, primero su encargado de imagen y después él mismo, algunos representantes de los medios de comunicación locales fueron telefoneados para anunciarles una conferencia de prensa, inusual, antes de las 8 de la mañana del miércoles 15 en Palacio Municipal. Por nada del mundo adelantaron el tema.
El miércoles, entre grabadoras y micrófonos aún con sueño, Bazán enfatizó que renuncia a postular “por el bien” de su familia. ¿No es una treta? se atrevieron a preguntarle. ¡No! Mi posición es clara y definida, no postularé, dijo. Al rebotar la noticia, muchos jóvenes, algunos presentes en esa misma sala, soltaron sus lágrimas por el líder renunciante. A determinados miembros de Cambia Huaral se les acaba la mamadera.
Según mis confidentes, el veterinario Bazán, acentuado partícipe de la educación sanmarquina, recibió una gran oferta en el mundo académico. Es trabajo del bueno y por tiempo largo, además de sostenido. Es un proyecto que implica total atención. Es un plan seductor. Y la invitación partió de una casa de enorme prestigio. ¿El viaje a Panamá tiene que ver con ello? Tal vez si, pero él no ha soltado prenda aún. Y Cambia Huaral sigue recolectando firmas. Aunque, dicen, que será para poner otro gallo en el ruedo.
¿Qué implica para Huaral el que Bazán no esté entre los candidatos para el 5 de octubre, donde hablarán las urnas? No creo que mucho. Tal vez si para sus seguidores, pero nada para el común vecino de esta provincia. Creo que debemos esperar las inscripciones oficiales para estudiar y evaluar cada una de las listas de pretendientes. Luego conciliar todos en que necesitamos un hombre honesto y honrado, trabajador y consecuente, que no crea que ser “autoridad” es sinónimo de ente superior, sino un verdadero servidor público. ¿Vendrán tiempos nuevos para Huaral? Espero que si. Que nuestra elección no sea fallida. Sino, en los próximos cuatro años del periodo edil, estaremos iguales o peor, y seguiremos denigrando al de turno.
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